Ellos no se acuerdan. Ni siquiera los que son catalogados como veteranos en Pumas. Juan Francisco Palencia, por ejemplo, apenas tenía 8 años cuando Pumas derrotó a Chivas del Guadalajara en el estadio Jalisco.
"Híjole, la verdad no sé cuándo fue eso. No sé mucho de estadísticas ni de jerarquías ni de cuándo se ganó. Cada partido es diferente, cada plantel lo es también y en el Jalisco no especularemos: vamos a salir a ganar", advierte El Niño, quien literalmente lo era el 7 de febrero de 1982.
Fue la última vez. Un gol de Manuel Negrete, en el minuto 89, decidió la contienda (0-1). Desde entonces han pasado 28 años y los felinos quieren romper con la histórica marca, en el que quizá sería el último juego entre tapatíos y universitarios en dicho escenario.
El próximo sábado, cuando se vuelvan a medir en el vetusto escenario tapatío, la nueva camada auriazul buscará romper con el dominio rojiblanco en su estadio.
"Sí, sabemos que es un racha bastante larga y no nos agrada para nada saber esa estadística, pero somos conscientes de que el momento que vivimos ahora nos permite ir con mucha confianza y darle esperanzas a nuestra afición de que podemos conseguir una victoria. Estamos jugando muy bien al futbol y lo vamos a poner en muestra este fin de semana", previene Jehu Chiapas, quien al igual que la mayoría de los actuales Pumas no había nacido, la última vez que los capitalinos salieron airosos de Guadalajara ante las Chivas.
Basta revisar las actas de nacimiento de la actual plantilla universitaria para dimensionar el dominio del Rebaño sobre Pumas en el Coloso de la avenida Independencia. El Tata Sergio Bernal tenía 12 años, Carlos Humberto y Leandro Augusto, apenas 4; Darío Verón 2, Israel Castro 1. Los Pikolines Alejandro y Marco Antonio, 11 meses de nacidos e Ismael Íñiguez, tan solo medio año de vida. El resto, ni se diga.
"Nosotros siempre jugamos bien al futbol allá, lamentablemente a veces las victorias no se nos dan, pero nosotros vamos esta vez con todo, a tratar de hacer un buen futbol y traernos esos tres puntos", se anima el central paraguayo Darío Verón, a quien le corresponderá "atender" al "Chicharito" Javier Hernández, goleador de las Chivas en el Bicentenario 2010.
"Todos los equipos tienen jugadores buenos y las defensas deben estar concentradas y metidas", considera el guaraní, quien evita elogiar al artillero tapatío.
— ¿Motiva marcar al jugador de moda?
— Como todo profesional, en cada partido me motivo, me animo solo y contagio eso a mis compañeros, lo cual es bueno para entrar a jugar y hacer un buen juego —responde Verón.
Paco Palencia, político, reparte alabanzas al "Chicharito", quien coincidentemente también es su rival en la lucha por alcanzar un lugar en la Selección Nacional, camino al Mundial de Sudáfrica 2010.
"Ha hecho un gran trabajo. Es una persona que se lo merece, porque ha trabajado bastante. Yo lo conozco desde que estaba allá y era un poco más joven y siempre fue un jugador que tiene muy buenas cualidades y sobre todo es muy intenso a la hora de jugar. Creo que ahora está dando frutos por ese trabajo que ha hecho y hay que felicitarlo, solamente", ataja El Niño.
"Es un jugador que se mueve muy bien —añade—, tiene excelentes movimientos y creo que posee una gran definición".
Las aptitudes del joven goleador del Rebaño Sagrado no intimidan, sin embargo, a los pupilos del "Tuca" Ricardo Ferretti.
"Cuando yo estaba en Chivas sentía una cierta rivalidad y en la final pasada (en el Clausura 2004), en la que yo jugaba con ellos, perdí contra Pumas y la rivalidad creció aún más", saborea Palencia.